lunes, 16 de febrero de 2015

Por qué nunca debes pedir postre en un restaurante (no, un café tampoco)

Hay dos modelos de negocio que se han vuelto populares en los últimos años, porque se entiende que son los únicos que cuentan con opciones de éxito: el primero es el que ofrece un producto distinto, que aporta (el tan mentado) valor añadido y que se dirige a un segmento social elevado, que son quienes pueden apreciar la diferencia y pagarla; el otro es aquel que apuesta por los precios bajos, que trata de reducir al máximo los costes, aunque su calidad sea escasa, y que está dirigido a la mayoría de la población, cuya obsesión, por encima de cualquier otro factor, parece ser comprar barato. 



Noticia - Por qué nunca debes pedir postre en un restaurante (no, un café tampoco) - Alma, Corazón, Vida

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada