Ir al contenido principal

McDonald’s: una idea, un hogar, una religión

McDonald’s: una idea, un hogar, una religión

Película Mc Donalds
La historia de la marca de comida rápida más famosa del mundo llega a las salas de cine del país el 26 de mayo.

Todos podremos conocer los secretos, las astucias y las intrigas detrás del restaurante de los arcos dorados, cuyo éxito da para reflexionar durante horas y horas.


Una idea

En la fila, el actor Michel Keaton –convertido en Ray Kroc, el empresario que expandió McDonald’s por el mundo– mira el reloj con impaciencia. “No se preocupe, se mueve rápido”, le dice la mujer que va adelante. En minutos está frente a la ventanilla. El encargado toma su orden: una hamburguesa, unas papas fritas y una Coca-Cola. Quince centavos de cambio y le alcanza una bolsa de papel que dice ‘McDonald’s’, en letras rojas. “No, no –corrige Kroc–. Yo acabo de ordenar”. El encargado insiste: “Sí, y aquí está”. Ordenes listas en 30 segundos, no en 30 minutos, le explicarán luego Dick y Mac McDonald –interpretados por Nick Offerman y John Carroll, en la película Hambre de poder, dirigida por John Lee Hancock–. 

“Hambre de poder es una historia como la de cualquier emprendimiento en Silicon Valley”, asegura Don Handfield, el productor. Dos hermanos se inventan algo y luego el hombre de negocios lo lleva al siguiente nivel. Esta vez, el siguiente nivel es ser la marca más famosa de comida rápida en el mundo. Con la película en mente, Handfield recibió negativas de la familia McDonald por cinco años. Hasta que Jason French, el nieto de Dick McDonald, le dijo: “Llevo 50 años esperando que alguien cuente esto”. Handfield pasó meses entre archivos personales de los dos hermanos, cartas y grabaciones telefónicas. Después tuvo que buscar un Ray Crock. Un vendedor astuto, un fanfarrón casi político. Un malo sutil que no fuera tan malo. La respuesta le llegó en una revista. Batman, Beetlejuice, Birdman. Michael Keaton sonriendo en las páginas sociales. “Sabía que sería bueno –dice Handfield–, pero fue mucho mejor de lo que esperaba. Esta película descansa sobre sus hombros”.
 


Un hogar

McDonald’s es la novena empresa mejor avaluada en el mundo, según la revista Forbes. Existe desde 1948 y tiene alrededor de cuarenta mil puntos de venta, repartidos en más de cien países. La película muestra que comenzó siendo la idea de dos hermanos, una oferta de pocas opciones y un mostrador sin restaurante del que los clientes recibían su comida para llevar. Un sistema ágil y uniforme. Seis años más tarde se les unió Ray Kroc, un vendedor de máquinas para hacer malteadas que vio en la idea de los McDonald un modelo de negocio exitoso y lo convirtió en franquicia. Para 1963 ya tenían quinientos puntos de venta en Estados Unidos y para 1978 habían llegado a Japón.

“Voy a darles tres palabras. Y quiero que se las lleven esta noche para la casa: McDonald’s. Es. Familia”, dice Ray Kroc en Hambre de poder. Para la mayoría de los estadounidenses la empresa de la Big Mac significa hogar, país, arraigo. Está en todas partes, a todas horas y para todos. Los niños tienen parques, juguetes y al payaso Ronald. Las mamás tienen ensaladas, desayunos saludables y quién les ayude a organizar fiestas de cumpleaños. Los papás tienen hamburguesas dobles, parqueaderos cómodos y un lugar para llevar a su familia los fines de semana. En el resto del mundo, McDonald’s es eficiencia y desarrollo. Precios que todos pueden pagar y productos que encajan entre los afanes de la vida moderna. Que se comen con una sola mano, porque la otra va en el volante. 

Es también globalización. Desde que McDonald’s salió de Estados Unidos tuvo la aceptación del mercado y en la clave no hay secretos: supo diversificarse. Hamburguesas de cerdo y Teriyaki en Tailandia; sánduches McAloo Tikki de arvejas picantes en India; Nurnburgers con tres chorizos y mostaza en Alemania. Mc Arabia con tahini y pan pita en Marruecos. Mc Ebi Filet-O de camarones en Japón, y almuerzos con fríjoles, pollo y arroz en Colombia. El mismo restaurante, los mismos productos, el mismo sistema, pero diferentes recetas. Para hacerse global, McDonald’s entendió que primero debía hacerse local.
 


Una religión

Hace dos años, en medio de la ceremonia de los Premios Globo de Oro, McDonald’s lanzó uno de sus más polémicos comerciales. Un coro de voces cantaba Carry on, de la banda neoyorkina Fun, mientras lentamente iban apareciendo, entre vallas de la marca y arcos dorados, mensajes conmemorativos a las peores tragedias de Estados Unidos. “Recordamos el 9/11”. “Nuestro llanto por las familias que quedaron rotas en Columbia”. “Oraciones por el rescate de los mineros”. “Gracias a nuestros veteranos”. La música se hacía un himno y el coro, a manera de súplica, pedía “resistir”. Resistir si estás solo y perdido. Resistir.

El mensaje fue claro. McDonald’s estaba ahí para la gente. Para los que sufren. Para los que no tienen a nadie. No era solo una firma corporativa. Era algo auténtico, humano. Algo mucho más que una marca. Las controversias no se hicieron esperar. McDonald’s predicando conciencia social, mientras sus empleados alegaban discriminación y explotación. McDonald’s, que todo mercantiliza, hablándole a la sensibilidad del mundo. McDonald’s, protector de los niños, mientras los llena de azúcar. 

La firma, que en todo pone jarabe de maíz, una de las grandes responsables del sobrepeso y la diabetes tipo II, estaba ahí para los vencidos. La marca, que el chef Jamie Oliver acusó de tratar sus carnes con sustancias para disolver metales reactivos, era también una voz de esperanza. “Estos arcos no solo dicen: 'hamburguesas deliciosas' –explica Ray Kroc en la película, mientras agita las manos por encima de la cabeza–. Dicen 'familia', dicen 'comunidad'. McDonald’s es una nueva iglesia”.

Comentarios

Entradas populares de este blog

EJEMPLO DE CHECKLIST DE APERTURA Y CIERRE DE UN RESTAURANTE

MANUAL DE OPERACIONES
NORMAS Y PROCEDIMIENTOS
Checklist de Apertura y Cierre


ACTIVIDAD / RESPONSABLE

08:00 a.m. La persona encargada abre el local y el personal de limpieza inicia su labor.

APERTURA

Controlar que toda el área exterior e interior del restaurante esté en perfecto estado y limpia.

Verificar buen funcionamiento de todas las instalaciones en general (gas, luz, agua, refrigeradores, congeladores etc.)

Prender los equipos necesarios para la operación.

Formatear terminales P.O.S.

Revisar la bitácora del día anterior.

Revisar libro de reservaciones y hoja de eventos.

Letreros informativos.

Verificar con las anfitrionas o mesoneros la condición adecuada de los menús (60 piezas)

Cartas de vino y bebidas en buen estado (15 cartas)

PRESENTACION DEL PERSONAL

Uniforme en perfecto estado.

Distintivo al lado izquierdo, a la altura del corazón.

Escrupulosa higiene y limpieza personal.

Equipo necesario de trabajo: bolígrafo, sacacorchos, encendedor, recogedor de migajas, paño de limpie…

Pernil al horno - Armando Scannone

Pernil al horno
La receta tradicional de don Armando Scannone de su Libro rojo y de su web El placer de comer Ingredientes 1 pernil de cochino de unos 6 kilos;
2 cebollas grandes, 1/2 kilo;
17 dientes de ajo machacados;
1/2 taza de aceite;
2 cucharadas de salsa inglesa Worcestershire;
9 cucharaditas de sal;(dos para limpiar el pernil)
1 1/2 cucharadita de pimienta negra, recién molida;
1/4 de taza de vinagre de vino;
2 cucharaditas de orégano fresco o 1 cucharadita si es seco, molido;
1 ramita de tomillo;
1 hoja de laurel;
2 tazas de jugo de naranja;
1 limón. Ingredientes para la salsa Ver mas...
Pernil al horno « Esnobismo gourmet