miércoles, 15 de octubre de 2014

(1) Gaston Acurio - RECETA DEL DIA: Yuquitas fritas con salsa huancaina

RECETA DEL DIA.

PREPARATE KETCHUP, YA VIENE LA HUANCAINA.

Hubo una vez allá en las alturas, en el camino de Lima a Huancayo, una señora que cada mañana hacia felices a quienes pasaban por allí.
Mineros, comerciantes, agricultores bajaban del tren en busca de la mitica señora y su canasta llena de papitas recién hervidas. Pero sobretodo bajaban por su cremita de ají.
¡Ahí viene! ¡Ahi viene la huancaina y su salsita! decían emocionados al verla llegar.
Todos querian saber su receta.
Bueno muchachos: Quesito fresco de mi comadre hecho ese mismo día, ajíes de mi compadre cosechados horas antes, leche de mis vacas pastando felices y bueno, un batan.
-Eso es todo. Decia con generosidad.
Alguien podría superar algo así en una ciudad donde todo suele ser industrial? Difícil. Alguien podría intentarlo quizas? Claro que si. Y así fue.
Y asi fue como de tanto intentarlo e intentarlo, la salsa huancaina se convirtió en la salsa mas famosa del Peru.
Cierta o no esta historia, lo importante es que hoy la salsa huancaina es una de las hermosas recetas peruanas que empieza a hacer caricias en los corazones del mundo. Desde la patagonia hasta Estocolmo, aquellos que aman la cocina, ya saben de su existencia, ya se atreven a prepararla, ya esta en su corazón.
¡Preparate Ketchup ! ¡ Ya viene la huancaina del Peru !
Papa a la huancaina, choclito a la huancaina, yuquitas fritas con huancaina. No hay hogar en el Peru que no le salga bien.
Por ello la receta que hoy les doy debe de empezar con una aclaración: Nunca pretenderá competir con la receta de mama. Porque lo he dicho muchas veces: en la cocina, nadie puede ganarle a nuestra mama. Nadie.
Dicho esto voy a compartir con ustedes mi receta de la salsa huancaina pero incluso algo mas. Mi receta de yuquitas fritas con huancaina a ver si se animan a sorprender hoy domingo a su familia.

Lo primero. Debe correr ya mismo al mercado si no no habrá tiempo. Las yucas requieren su truco.
Busque yucas tiernas. Tiernas de verdad.
Pelelas y cocinelas en abundante agua por un buen rato. Hasta que parezca que se quieren romper en mil pedazos. Cuando no es fácil sacarlas porque se quieren desmoronar es cuando ya están. Déjenlas enfriar. Allí recién cortelas en bastones del grosor de un dedo gordo. Ahora el secreto.
Congelelas rápidamente acomodadas en una bandeja. Y olvidese por un buen rato.
La huancaina. Regresemos al mercado. Unos diez ajíes amarillos fresquitos. un diente chiquito de ajo. Media cebolla roja grandecita. Mire las proporciones porfavor. Muchísimo ají amarillo, poquita cebolla, minúsculo ajo.
Busque a su casero el quesero y escoja lo siguiente. 200 gramos de queso fresco serranito ligeramente salado. Bien fresco eso si. Nada de amarillentos. Otro secretito al gusto. busque otro quesito fresco serranito pero ahumado. cuanto? Solo 25 gramitos. Casi nada. Es para darle cierta travesura.
unas cinco galletitas de soda eso si las mejores por favor.
Leche, aceite neutro, sal, pimienta blanca. Listo.
Es todo.
Saltamos la cebolla cortada y el ajo rapidamente junto a uno de los 10 ajíes. todo rápido.
Nos detenemos.
Esperamos que ya estén todos en la mesa.
Calentamos el aceite para freír las yucas.
Mucho aceite.
Freímos directamente del congelador a la freidora a fuego medio. No tan tan caliente y en pocas cantidades. quedaran crocantisimas y cremositas por dentro. Escurren en papel, las sazonan con sal y las acomodan en una fuente.
Ahora si. A LICUAR.
Licuamos el resto de los ajíes sin venas ni pepas. Echamos la cebolla, ajo y ají saltado y seguimos licuando.
añadimos las galletitas previamente remojadas en la leche.
licuamos. añadimos los quesos, licuamos, vemos como va el punto cremoso y vamos añadiendo un poco de leche y otro de aceite sin excedernos. Solo para que le de textura sin perder el saborcito a ají. La huancaina, recuerden e la huancaina. Ají y queso. A eso debe de saber. Probamos de sal, pimienta, con cuidado por que el queso ya tenia sal y listo.
Porque lo hacemos al final.
Porque no hay nada mas rico que una huancaina recién licuada y batida. Tibia, untuosa, ligera, salvaje.
Servimos en un bol y la colocamos al centro de la fuente de yuquitas y a gozar.
Feliz domingo.

RECETA DEL DIA.  PREPARATE KETCHUP, YA VIENE LA HUANCAINA. 

Hubo una vez allá en las alturas, en el camino de Lima a Huancayo,  una señora que cada mañana hacia felices a quienes pasaban por allí. 
Mineros, comerciantes, agricultores bajaban del tren en busca de la mitica señora y su canasta llena de papitas recién hervidas. Pero sobretodo bajaban por su cremita de ají.
 ¡Ahí viene!  ¡Ahi viene la huancaina y su salsita! decían emocionados al verla llegar.  

Todos querian saber su receta.  
Bueno muchachos: Quesito fresco de mi comadre hecho ese mismo día, ajíes de mi compadre cosechados horas antes, leche de mis vacas pastando felices y bueno, un batan. 
-Eso es todo. Decia con generosidad. 

Alguien podría superar algo así en una ciudad donde todo suele ser industrial? Difícil. Alguien podría intentarlo quizas? Claro que si. Y así fue. 
Y asi fue como de tanto intentarlo e intentarlo, la salsa huancaina se convirtió en la salsa mas famosa del Peru. 

Cierta o no esta historia, lo importante es que hoy la salsa huancaina es una de las hermosas recetas peruanas que empieza a hacer caricias en los corazones del mundo.  Desde la patagonia hasta Estocolmo, aquellos que aman la cocina, ya saben de su existencia, ya se atreven a prepararla, ya esta en su corazón.

¡Preparate Ketchup ! ¡ Ya viene la huancaina del Peru !

Papa a la huancaina, choclito a la huancaina, yuquitas fritas con huancaina. No hay hogar en el Peru que no le salga bien. 
Por ello la receta que hoy les doy debe de empezar con una aclaración: Nunca pretenderá competir con la receta de mama. Porque lo he dicho muchas veces: en la cocina, nadie puede ganarle a nuestra mama. Nadie. 

Dicho esto voy a compartir con ustedes mi receta de la salsa huancaina pero incluso algo mas. Mi receta de yuquitas fritas con huancaina a ver si se animan a sorprender hoy domingo a su familia. 


Lo primero. Debe correr ya mismo al mercado si no no habrá tiempo.  Las yucas requieren su truco. 

Busque yucas tiernas. Tiernas de verdad. 
Pelelas y cocinelas en abundante agua por un buen rato. Hasta que parezca que se quieren romper en mil pedazos. Cuando no es fácil sacarlas porque se quieren desmoronar es cuando ya están. Déjenlas enfriar. Allí recién cortelas en bastones del grosor de un dedo gordo. Ahora el secreto. 
Congelelas rápidamente acomodadas en una bandeja. Y olvidese por un buen rato. 

La huancaina. Regresemos al mercado.  Unos diez ajíes amarillos fresquitos. un diente chiquito de ajo. Media cebolla roja grandecita.  Mire las proporciones porfavor. Muchísimo ají amarillo, poquita cebolla, minúsculo ajo. 
Busque a su casero el quesero y escoja lo siguiente. 200 gramos de queso fresco serranito ligeramente salado. Bien fresco eso si. Nada de amarillentos. Otro secretito al gusto. busque otro quesito fresco serranito pero ahumado. cuanto? Solo 25 gramitos. Casi nada. Es para darle cierta travesura. 
unas cinco galletitas de soda eso si las mejores por favor. 
Leche, aceite neutro, sal, pimienta blanca. Listo. 
Es todo. 

Saltamos la cebolla cortada y el ajo rapidamente junto a uno de los 10 ajíes. todo rápido. 
Nos detenemos. 
Esperamos que ya estén todos en la mesa.
Calentamos el aceite para freír las yucas. 
Mucho aceite. 
Freímos directamente del congelador a la freidora a fuego medio. No tan tan caliente y en pocas cantidades. quedaran crocantisimas y cremositas por dentro. Escurren en papel, las sazonan con sal y las acomodan en una fuente. 

Ahora si. A LICUAR. 
Licuamos el resto de los ajíes sin venas ni pepas. Echamos la cebolla, ajo y ají saltado y seguimos licuando. 
añadimos las galletitas previamente remojadas en la leche. 
licuamos. añadimos los quesos, licuamos, vemos como va el punto cremoso y vamos añadiendo un poco de leche y otro de aceite sin excedernos. Solo para que le de textura sin perder el saborcito a ají. La huancaina, recuerden e la huancaina. Ají y queso. A eso debe de saber. Probamos de sal, pimienta, con cuidado por que el queso ya tenia sal y listo. 

Porque lo hacemos al final. 
Porque no hay nada mas rico que una huancaina recién licuada y batida. Tibia, untuosa, ligera, salvaje. 
Servimos en un bol y la colocamos al centro de la fuente de yuquitas y a gozar. 

Feliz domingo.


(1) Gaston Acurio - RECETA DEL DIA. PREPARATE KETCHUP, YA VIENE LA...

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada